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El cambio de siglo sorprendió a los asturianos con lo que parecía un grupo de snobs jugando en los prados y golpeando pelotas con extrañas palas. El tenis había llegado a Asturias.

Gijón fue uno de los primeros puntos del Principado donde esta actividad deportiva comenzó su expansión, hasta el punto de que, en 1920, la ciudad albergó el Campeonato de España, ganado por Manuel Alonso.

El popular Dionisio de la Huerta, recordado por su papel protagonista en el piragüismo asturiano, fue también un impulsor del tenis. Bajo su iniciativa, un as italiano, Francesco Romanotti, realizó partidos de exhibición en diversos puntos de la región, principalmente en Gijón, durante los veranos, lo que contribuyó a fomentar una creciente afición. En Gijón, el Grupo Cultura Covadonga era uno de los puntos de referencia; sin embargo, al remodelar sus instalaciones en 1961, perdió sus dos canchas de tenis, por lo que los aficionados gijoneses comenzaron a plantearse la posibilidad de agruparse para practicar su deporte de manera exclusiva.

El 28 de septiembre de 1961, el Ateneo de Jovellanos se convirtió en el foro donde un grupo de personas constituyó la primera Junta Directiva del naciente Real Club Tenis Gijón. Florentino Cueto Felgueroso fue elegido presidente, Matías Díaz Jove vicepresidente, Benito Álvarez Buylla secretario y Daniel Castaño Provecho tesorero.

Se acordó fijar provisionalmente el domicilio social en la calle San Bernardo, 48 – 2º (domicilio particular de Ramón Palacio Vega). El primer compromiso de los reunidos en el Ateneo fue conseguir 100 socios cuyas aportaciones permitieran crear unas instalaciones.

Entre los principales impulsores se encontraban Juan Benguría, Luis Adaro, Vicente Figaredo, Juan Fernández Nespral, José Ramón Artigas, Eladio de la Concha Campeón, Ramón Palacio, Julio Miyares, Vicente Otero, Isidro Sáinz de Baranda y Paco del Toral, junto a otros gijoneses unidos por su cariño a este deporte y a su ciudad como nexo común.

En julio de 1963 se inauguraron las instalaciones, fruto de este esfuerzo, que fue continuado por sucesivas Juntas Directivas. Además, se aprovechó de manera destacada el “tirón popular” que Manolo Santana generó en los años 60 con sus triunfos internacionales en el tenis.

Hoy, los prados han dado paso a numerosas canchas repartidas por toda Asturias, y nadie considera ya este deporte como “snob”, disfrutando de uno de los mayores porcentajes de participación popular. Esta afición tiene asegurado su futuro gracias a la fuerte implantación entre los niños: más de un tercio de los actuales socios del Real Club Tenis Gijón son infantiles.

Por ello, el Club dirige esfuerzos especiales a los más jóvenes, contando con cinco profesores titulados que imparten sus conocimientos a distintos niveles desde los cinco años. Esta cantera ha formado jugadores de la talla de Manolo Moure, Andrés Muñiz, Juan Piñera, los hermanos Coto, Esteban Carril, Arturo F. Escandón, Fernando Aguirre Gómez Corta, Gabriel Meana y Laura del Olmo, entre otros.

Asimismo, el Club, implicado en la sociedad gijonesa desde su fundación, extiende esta actividad a muchos otros niños del municipio mediante convenios de colaboración con otros clubes o con el Ayuntamiento.

Con casi 2.300 socios, el Real Club Tenis Gijón se ha consolidado como un punto de referencia social y deportivo en la ciudad, manteniendo el mismo espíritu de identificación que impulsaron aquellos pioneros reunidos en el Ateneo de Jovellanos hace casi 45 años.

pistas descubiertas del Real Club Tenis Gijón con globos al fondo